monición de entrada
oración colecta
oración universal
Plegaria
Santo, santo…
oración sobre las ofrendas
oración después de la comunión
Festividad de Todos los Santos
monición de entrada
Celebramos la fiesta de Todos los Santos y recordamos y celebramos con alegría a tantos hombres y mujeres que son felices, santos, dichosos y bienaventurados, porque no tuvieron miedo a las exigencias de su fe y pasaron por el mundo haciendo el bien.
Es Jesús quien afirma que el Reino de Dios, la bienaventuranza, está cerca de los pobres, de los afligidos, de los hambrientos, de los pacíficos, de los limpios de corazón.
Es lo que vamos a celebrar en esta Eucaristía.
Sed todos bienvenidos
oración colecta
Oh Dios de esperanza y Señor del futuro: Por medio de los santos nos inspiras hoy con nuevas esperanzas en el futuro del mundo y de la gente. Que nos demos, Señor, de que, con tu fuerza, hasta nuestros sueños más atrevidos pueden hacerse realidad, e incluso pueden ser superados: que la justicia, la paz y el amor sean valores por los que valga la pena vivir y morir, y que, un día, tú corones tu propio trabajo en nosotros, por Jesucristo nuestro Señor.
oración universal
· Que el Señor nos ayude a poner toda nuestra confianza en Él, sabiendo valorar lo sencillo, lo humilde, lo bello y lo pequeño. Roguemos al Señor.
· Que el Señor nos ayude a trabajar a favor de la justicia y a alegrarnos del bien de los demás. Roguemos al Señor.
· Que el Señor nos ayude a vivir en la familia, en la comunidad y en la sociedad, siendo tolerantes, comprensivos y misericordiosos. Roguemos al Señor.
· Que el Señor nos ayude a tener un corazón limpio, a vivir con transparencia y a actuar sin engaño. Roguemos al Señor.
· Que el Señor nos ayude a construir la paz, siendo constantemente instrumentos de reconciliación entre todas las personas, aunque no piensen igual que nosotros. Roguemos al Señor.
Plegaria
En verdad es justo y necesario alabarte con nuestro corazón y con nuestras voces.
Porque tú, Padre, has puesto en nosotros la semilla de la santidad; tú nos has mostrado tu propia santidad en la vida y predicación de tu Hijo Jesucristo; con su muerte y resurrección has llevado a la plenitud la obra de la salvación, y, con el envío del Espíritu Santo has dado plenitud a la Pascua de Jesús, de la que surge una nueva creación, una nueva humanidad, reconciliada por tu Hijo en el amor, llamada a vivir en la primera santidad con la que habías creado el mundo y al hombre.
Por eso, la Iglesia de la tierra se une a la Iglesia del cielo para cantar, a una sola voz, el himno de tu gloria y tu alabanza.
Santo, Santo, Santo
oración sobre las ofrendas
Señor Dios nuestro: Jesús, tu Hijo, tuvo el valor de ser diferente y original. Por medio de este pan y de este vino sobre el altar te ofrecemos ahora nuestra buena disposición para avanzar por su camino de santidad. Así como por la acción del Espíritu cambias el pan y el vino en el mismo Jesucristo, transfórmanos a nosotros, en nuevas personas, dispuestos a arriesgarnos a remodelar el mundo según tu imagen. Y aunque no podemos todavía ver ahora el resultado, danos la convicción de que tú vas a llevar a un final feliz lo que hemos comenzado con sacrificio y esfuerzo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
oración después de la comunión
Señor, después de celebrar con gozo esta Eucaristía, te pedimos nos ayudes a vivir, en nuestras vidas, el mensaje de las Bienaventuranzas; y, nuestros corazones se llenen de alegría al saber que estamos llamados a ser felices para siempre en el Cielo
Domingo XXIII del Tiempo Ordinario
monición de entrada
La señal de que Jesús es el Salvador prometido es que se acerca con preferencia a los pobres, a los enfermos, a los marginados, porque le necesitan más que nadie. No solamente nos referimos a la pobreza material. Nosotros somos los sordos y los mudos, los tartamudos y los que tenemos oído duro, porque nos encerramos en nosotros mismos, cerrados con frecuencia a Dios y a los otros. Jesús viene a abrir nuestros oídos y nuestros corazones a las palabras y acciones de Dios, para que escuchemos su mensaje y respondamos a su amor, y para que también oigamos a los pobres y les hablemos por medio de nuestro servicio y ayuda. --- Que Jesús en la eucaristía nos cure y nos dé la gracia de entregarnos generosamente a él y a su pueblo.
oración colecta
Oh Dios, Padre y Madre nuestro:
Tú estás esperando que nos abramos a ti, a la gente,
y a todo lo que es recto, bello y bueno.
Que el Espíritu Santo abra nuestros oídos
a la Palabra liberadora de tu Hijo Jesucristo.
Que abra nuestros corazones y nuestras manos
a todos los que nos necesiten.
Que abra nuestros labios
para que sepamos proclamar en todas partes
las maravillas que tú haces por nosotros.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
oración universal
Para que los creyentes vivamos con profundidad, sinceramente, desde el corazón, nuestra relación con Dios. Roguemos al Señor
Para que nuestro mundo entienda que la relación con Dios es inseparable de la relación con los necesitados y los problemas del mundo. Roguemos al Señor
Para que todos entendamos que Dios significa libertad, esperanza, amor y ganas de hacer un mundo más humano. Roguemos al Señor.
Por nuestros niños y jóvenes que van a iniciar un nuevo año de formación, educación y preparación para su vida, que descubran la importancia de Dios. Roguemos al Señor
Por los necesitados de la tierra que son el criterio de nuestra sinceridad religiosa, para que nos vean y sientan cerca de ellos. Roguemos al Señor.
oración sobre las ofrendas
Señor Dios nuestro, Padre misericordioso:
Tú preparas la mesa de tu Hijo
Por la fuerza de este pan de vida,
no permitas que permanezcamos sordos
a tu voz que nos grita
desde las entrañas de la vida
Enséñanos y ayúdanos a hablar
realizando obras reales
de justicia, dignidad y amor.
Y que éste sea el signo
de que tu Hijo está vivo entre nosotros,
él que es nuestro Señor y Salvador
ahora y por los siglos de los siglos.
plegaria
Gracias, una vez más, Padre, por haberte manifestado en Jesús de Nazaret,
que pasó por este mundo haciendo el bien y haciéndolo todo bien.
Es tu humana encarnación, por eso, conociéndole, te conocemos a Ti,
siguiéndole, hacemos causa común para la implantación de tu Reino.
Asumimos el fuerte compromiso de imitarle, aunque nos lo ha puesto difícil.
A Jesús lo vemos siempre liberando de ataduras a los que se le acercan,
ayudando a los más necesitados, interesándose por los pobres y oprimidos,
conviviendo con todos, sin acepción de personas, ricos y pobres,
predicando la supremacía del hombre frente a la norma y la tradición.
Jesús no se arredró ante las amenazas y siguió adelante con su misión.
El mismo Jesús, la noche en que iban a entregarlo, cogió un pan,
te dio gracias, lo partió y dijo:
«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros;
haced lo mismo en memoria mía».
Después de cenar, hizo igual con la copa, diciendo:
«Esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre;
cada vez que bebáis, haced lo mismo en memoria mía».
Este es el buen testimonio de Jesús, su vida, muerte y resurrección.
Envíanos tu espíritu, Padre Dios, que nos mueva a vivir como él.
Hemos llenado este mundo de calamidades, tenemos que aceptarlo,
nuestro primer deber es abrir los ojos y no mirar para otro lado.
Hacemos guetos de marginados, cuando no los expulsamos del país.
Cerca o lejos, qué importa, muchos hermanos están pasando hambre.
No podemos contentarnos, Dios y Padre nuestro, con rezarte cada domingo.
Tenemos que apoyar la paz y el entendimiento donde hay conflicto y guerra,
Tenemos que provocar la alegría y sembrar esperanza,
solucionando los problemas reales de los que sufren injusticias y pobreza.
Haz que se nos conmueva el alma, que nos salga de dentro ayudarles.
Te damos gracias, Señor, porque inspiras y motivas a mucha buena gente
que ya luchan por tu Reino en parroquias, misiones y oenegés.
Confírmalos, Señor, para que no sientan cansados y no desfallezcan.
Unidos a la gran comunidad universal que desea y espera un mundo mejor,
brindamos con la esperanza de hacerlo entre todos más justo y solidario.
Por Jesús tu hijo y hermano nuestro.
AMÉN.
oración después de la comunión
Oh Dios, salvador nuestro:
En tu Hijo Jesucristo has escogido
lo débil y pobre en este mundo
para ser ricos en fe y amor
y para ser herederos de tu reino.
Tu Hijo Jesús todo lo hizo bien.
Aunque antes éramos débiles y mudos,
habla por medio de nosotros
con obras de compasión y esperanza,
porque tú nos has curado y liberado a todos
por medio de Jesucristo nuestro Señor.